Hola, soy palestino. 🇵🇸
Y como la honestidad es poco común en mi política, permítanme confesar algunas cosas.
1947. La ONU me ofreció un estado. Junto a Israel. Fronteras, independencia, reconocimiento. Dije que no. Mis líderes prometieron que la guerra "arrojaría a los judíos al mar". En cambio, lo perdí todo y lo llamaron catástrofe. No porque no me ofrecieran un estado, sino porque lo rechacé.
1948–2025. Los estados árabes podrían haberme integrado, dado derechos, pasaportes, dignidad. En cambio, me encerraron en campos de refugiados durante generaciones, para que siguiera siendo un arma contra Israel. Construyeron palacios para ellos y cárceles para mí. Me usaron como propaganda, no como personas.
1967. Tras otra guerra perdida, podría haber construido un estado en Cisjordania y Gaza. En cambio, insistí en "ni paz, ni reconocimiento, ni negociaciones". Tres noes. Cincuenta años después, sigo sin Estado. Resulta que el rechazo no paga el alquiler.
Oslo, década de 1990. Israel dijo: «Intentémoslo». Me dio autonomía. Armas para la policía. Miles de millones en ayuda. ¿Qué hicieron mis líderes? Robaron el dinero, armaron milicias y lanzaron una intifada. Atentados suicidas en lugar de escuelas. Cohetes en lugar de fábricas.
Gaza, 2005. Israel se fue por completo. Sin colonos, sin soldados. Tuve la oportunidad de convertir Gaza en un Singapur mediterráneo. Voté por Hamás. La convirtieron en Mogadiscio junto al mar. ¿Miles de millones en ayuda? Túneles, cohetes y palacios para sus líderes, mientras mi gente come comida enlatada en la oscuridad.
¿Democracia? No he tenido elecciones en casi 20 años. Hamás mata a los disidentes en Gaza. Fatah los encarcela en Cisjordania. Mis líderes cancelan elecciones porque están demasiado ocupados luchando por el poder.
Religión. En lugar de construir un futuro, pongo a clérigos en televisión enseñando a los niños a odiar a los judíos. Glorifico a los "mártires" que hacen estallar autobuses. Crío a mis hijos con canciones de sangre y fuego en lugar de libros y ciencia. Cambio la esperanza por la guerra santa.
Mundo árabe. Los regímenes árabes me llaman "hermano". Pero pregúntenles cuántos palestinos pueden vivir libremente en Líbano, Siria, Egipto o Kuwait. Me excluyen, pero celebran mi muerte, porque mi muerte es su excusa.
Absurdo. Sigo diciendo que quiero "construir un estado". E irónicamente, justo al lado está Israel: el vecino que construyó una democracia próspera, una potencia tecnológica, granjas en el desierto, ciudades de polvo. Sin petróleo, sin riqueza infinita, solo coraje. Podría haber aprendido, copiado, colaborado. En cambio, elegí la envidia y la rabia.
Obsesión antijudía. Podría haber aceptado a los judíos como vecinos. Podría haber dicho: "Dos naciones, dos estados". En cambio, repito: "Del río al mar". En lugar de exhibir el honor, la hospitalidad y la rica cultura árabe, mostré solo la cultura de la espada: la ira, el extremismo y la sangre. En lugar de gritar salaam (paz) a los israelíes, grité muerte a los judíos. Y luego finjo sorprenderme cuando los israelíes no confían en mí, cuando están enojados, decepcionados y convencidos de que no quiero coexistencia en absoluto.
Responsabilidad. Culpo a Israel de todo. Siempre. ¿Mis líderes roban miles de millones? Culpa de Israel. ¿Hamás dispara cohetes desde hospitales? Culpa de Israel. ¿Glorifico la muerte más que la vida? Culpa de Israel. La responsabilidad no es mi fuerte.
Soy palestino.
Podría haber construido una nación, muchas veces. Elegí el rechazo, la corrupción y la guerra sin fin. Podría haber vivido en paz con Israel, pero elegí vivir a la sombra de su destrucción.
Así que sí, soy una víctima. Pero con demasiada frecuencia, soy víctima de mis propios líderes, de mis propias decisiones y de mi propia negativa a abandonar el odio.
Y esa, querido lector, es la tragedia que nadie quiere admitir.
🔴Hamás desmiente la narrativa del “genocidio”🔴
Hamás ha concluido su última revisión de los datos de víctimas en la guerra de Gaza, y deja claro por qué los críticos de Israel han estado desorientados desde el final del conflicto.
✍️Seth Mandel
La lista contiene información suficiente para citar 68.800 muertes. Hamás ha perdido 25.000 combatientes, lo que deja 44.000 fallecimientos de guerra por explicar. Dentro de esos 44.000 se incluyen unas 10.000 muertes naturales. Las 34.000 restantes abarcarían tanto a civiles muertos por Israel como a personas fallecidas a manos de Hamás y de grupos militantes asociados —ya sea por ejecuciones, fallos en el lanzamiento de cohetes, luchas internas por el control del territorio y situaciones similares.
El resultado es que, incluso utilizando las cifras de Hamás, la proporción de muertes civiles por cada combatiente muerto atribuida a Israel se acerca a 1:1, un logro inaudito en un entorno de guerra urbana, y más aún en un territorio en el que gran parte ha sido convertido en escudos humanos por Hamás. Dado que Hamás inició la guerra, se negó a rendirse y disparó contra Israel desde viviendas civiles, la terrible tragedia de las vidas gazatíes perdidas recae, según este argumento, sobre Hamás.
A estas alturas parece bastante absurdo siquiera considerar la acusación de “genocidio”, pero esta es otra oportunidad para señalar que Hamás empujó a sus defensores a subirse a esa rama y luego la cortó bajo sus propios pies. Aunque muchos actores de mala fe han acusado a Israel de genocidio desde que comenzó la guerra —y por tanto son inmunes a los hechos—, es probable que haya personas bienintencionadas que cayeron en la trampa del “genocidio” por seguir una tendencia en nombre de los “derechos humanos”. No envidio la humillación que puedan estar sintiendo ahora, aunque tampoco me generan especial simpatía. Deberían sentirse mal por lo que han dicho y hecho, y espero que así sea.
La disposición de la gente a creerlo tiene dos razones. La primera es que se trata del ejemplo por excelencia de la “Gran Mentira”. Según la teoría atribuida a Adolf Hitler, la magnitud de la mentira no solo le otorga credibilidad, sino que apela a la emoción más que a la razón. Mientras vemos a empresas israelíes inundar Gaza con dulces y bebidas por el Ramadán, no podemos sostener racionalmente otra interpretación consciente que no sea que Israel ganó una guerra defensiva mientras protegía a los civiles en una medida nunca vista. Pero quienes forman sus creencias a partir de apelaciones emocionales subconscientes… quién sabe qué contradicciones pueden mantener.
La otra razón es, sí, el antisemitismo. La disposición del público a creer lo peor sobre los judíos no es nueva, ni es casual. Quienes han participado en la “Gran Mentira” del genocidio no han cometido un error honesto. Un error, quizá, pero no uno honesto.
Para quienes quieran ponerse barreras de protección la próxima vez que partidarios de Hamás intenten atraparlos en un engaño masivo, el detalle más importante del nuevo informe es el gráfico demográfico. La proporción de mujeres entre las muertes es en gran medida coherente con su peso en la población total. Los hombres en edad militar, sin embargo, representan una proporción mucho mayor de las víctimas que la que tienen en el conjunto de la población.
Lo que significa que otra parte clave de la narrativa antiisraelí es rotundamente falsa. Se trata del énfasis de los críticos de Israel en “mujeres y niños”, la narrativa que acusa a los judíos de ser “asesinos de bebés”. Cuando Alexandria Ocasio-Cortez dice que se opone a Israel porque “le preocupa la muerte de niños pequeños”; cuando Rashida Tlaib lee en el registro del Congreso lo que afirma que son los nombres de “bebés que el gobierno israelí ha asesinado”; cuando Elizabeth Warren dice ante una asamblea pública que Israel está cometiendo genocidio y que “miren a los niños”; lo que se está difundiendo, según este texto, es el tópico del “asesino de bebés” desde cargos electos.
Es una mentira, y una especialmente dañina. Una vez más, según este planteamiento, las propias cifras de Hamás desmantelan las afirmaciones a las que se aferran los antisionistas occidentales por un sentido equivocado de orgullo. De hecho, rara vez se encuentra a personas con menos motivos para sentirse orgullosas.
🖱️Artículo original: https://t.co/R20Z4VXhtd
Que curioso que (a diferencia de lo que se hace contra #Israel) desde Europa no se organicen flotillas en apoyo al Pueblo de #Iran, ni las feministas salgan a manifestarse por la terrible opresión a las mujeres iraníes, ni tampoco protestan los gremios LGBT por la represión a los gays en Irán, en donde se los condena a muerte.
🇺🇸🔥🇮🇷🇪🇺
- No veo a los medios, universidades y sindicatos pedir boicots, bloqueos y embargos a Irán, ni protestas contra sus deportistas, artistas, actores, empresas, etc.
- Tampoco hay convocatorias de gobiernos europeos a romper relaciones diplomáticas, comerciales o culturales con Irán, un país en donde hay policía moral, presos políticos, tortura y ejecuciones públicas.
- Un país en donde no hay elecciones libres, ni libertad de prensa, ni libertad de expresión real, y en donde las minorías religiosas y étnicas son perseguidas.
- ¿Y el Tribunal de La Haya? Ha abierto algún caso contra la catástrofe migratoria y la represión política en Venezuela? ¿Alguna advertencia a los Ayatollahs o al régimen de Al Sharaa en Siria? 😈
"No hay más preguntas, su señoría." ⚖️ Shalom.
Israel NUNCA disparó balas directamente a civiles en
Gaza.
Irán asesinó a tiros a 2,000 civiles en apenas 48 horas.
¿Por qué todo el mundo habla de Israel y nadie habla de Irán?
Jamenei dijo hoy que iba a seguir reprimiendo. Ya se habla de más de 50 muertos. Los funcionarios del régimen amenazan a los apresados con la pena de muerte... pero los iraníes siguen en la calle.
No dejen de hablar de Irán.
ÚLTIMA HORA: Ciudadanos británicos se manifiestan frente a la sede de la BBC en protesta por el silencio total de la BBC ante las masivas protestas contra la República Islámica que se están extendiendo por todo Irán.
Esto es hermoso, emocionante.
En pleno centro de Teherán, la capital de Irán, las mujeres se están quitando los velos y los prenden fuego. Todo un símbolo de liberación.
La mayor revolución femenina del siglo XXI está ocurriendo frente a nuestros ojos ahora mismo.
Que Dios permita que no se repita nunca más un atentado tan horroroso como el ocurrido en Israel hace dos años, que grupos terroristas como Hamas no tengan espacio para actuar y que por fin se logre un acuerdo de Paz 🙏
Israel no juega a la guerra: La gana
Por Dani Lerer
Lo que estamos viendo no es una escalada. Es un cambio de era. Israel, ese país minúsculo en tamaño pero colosal en inteligencia, estrategia y moral de combate, está demoliendo décadas de fanatismo regional con precisión quirúrgica. Enfrente, el régimen iraní, una teocracia asesina que invierte más en exportar odio que en dar agua potable a sus ciudadanos, exhibe con brutal honestidad la esencia de su política exterior: atacar civiles, sembrar terror, esconderse detrás de mujeres y niños, y, cuando puede, financiar satélites terroristas para que hagan el trabajo sucio.
La diferencia entre uno y otro no es sólo táctica. Es moral. Israel no busca venganza ni gloria. Busca neutralizar amenazas. Donde Irán dispara misiles contra barrios residenciales, Israel ataca objetivos del programa nuclear iraní, depósitos de armas, centros de mando. Donde Irán celebra mártires, Israel celebra ingenieros, pilotos, comandos, espías.
El ataque de Israel es quirúrgico, letal y devastador. Una operación invisible que dejó a los ayatollahs paralizados. ¿Qué hizo Israel? Penetró los cielos iraníes sin ser detectado, golpeó bases militares y sitios estratégicos de su programa nuclear y regresó sin bajas, y así durante los últimos seis días. Repitiendo lo hecho con Hezbolláh, Israel despedazó a la cúpula militar y política iraní, dejó a su líder solo, aunque, a diferencia de Nasrallah, Khamenei aún no fue eliminado. No es un golpe teatral. Es una demostración de poder real. Un mensaje: los vemos, los alcanzamos, los vencemos.
¿Y Hezbolláh? El tigre de papel que prometía abrir un segundo frente. No sólo no entró al juego: fue arrancado del tablero. Israel lo castigó con inteligencia, fuego y tecnología. Destrozó su infraestructura en el sur del Líbano y desactivó, sin necesidad de fanfarria, sus amenazas mediáticas.
Mientras tanto, el “Eje de la Resistencia”, esa construcción narrativa con la que Irán, Siria, Hezbolláh, los hutíes y Hamás pretendían impresionar al mundo, se desmorona. Israel dejó de jugar ajedrez con las piezas que le ponían y empezó a golpear el tablero mismo. No entra a negociar bajo chantaje, no pide permiso a potencias cobardes, y no sacrifica su seguridad en nombre de diplomacias huecas.
Este conflicto no es una guerra más. Es una lección geopolítica. Israel, acorralado por hipócritas internacionales y progresistas con banderas de colores, decidió no victimizarse. Decidió golpear primero, mejor, y en silencio. Lo que estamos presenciando no es la desesperación de un país amenazado: es la supremacía de una nación que entendió que la supervivencia no se pide. Se ejerce.
Y mientras las capitales occidentales hacen malabares retóricos para no “provocar” al régimen iraní, Israel actúa con la determinación de quien ya no tiene nada que demostrar. Porque la legitimidad no la da un Consejo de Seguridad: la da la historia. Y la historia, en este capítulo, la está escribiendo el pueblo judío.
Con drones invisibles, inteligencia artificial, operativos secretos y una brújula moral clara, Israel no sólo está venciendo al régimen iraní. Está desnudando la mentira del “equilibrio” regional, demostrando que no hay simetría posible entre quien mata por religión y quien combate para sobrevivir.
Israel no juega a la guerra. La gana.
Y el mundo, si todavía le queda algo de dignidad, debería tomar nota.
"Queremos manifestar nuestro profundo repudio a la situación que está viviendo el pueblo de Israel (...) vamos en una escalada compleja de relaciones entre ambos países, sobre todo pensando en la gran amistad que hemos tenido"
Transmisión del locutor argentino @hfeler en un partido de fútbol en Argentina, mencionando la liberación de Naamá, Karina, Liri y Daniela, y exigiendo la liberación de los 90 secuestrados.
Subtitulado al español 🇪🇸
Escuchen lo que cuenta
Clinton: (…) 96% de Judea y Samaria y Jerusalén oriental, y dijeron no, y dijeron no porque a Hamas no le interesa un estado, le interesa matar a los judíos
Bill Clinton nos cuenta cómo los palestinos pudieron tener su estado con una propuesta (2000) jamás imaginada... y dijeron NO.
No quieren un estado, quieren la desaparición de Israel...
Y ESO NO VA A OCURRIR
Se viralizó en Israel:
El extraordinario reclamo de Hernan Feller por los rehenes y por la condena absoluta a Hamas, durante la previa del partido de River en la Liga Argentina !!!