#AméricaLatina sigue dando lecciones de cómo redoblar la apuesta por el populismo y la polarización.
Campañas que se nutren de las frustraciones más que de las aspiraciones; votos que se emiten como actos de venganza más que de esperanza.
El fervor cívico muta en fanatismo y división, alimentados por algoritmos fríamente manipulados por personajes inescrupulosos que, aunque se visten de izquierda o derecha, comparten el desprecio por los valores de tolerancia y moderación propios de la democracia.
No interesa gobernar promoviendo el consenso y la negociación, solo seguir alimentando la identidad partidista a base de ataques y consignas.
En estas contiendas electorales, no hay ganador ni perdedor; es la derrota de la política democrática.
Todas las elecciones en Latinoamérica son como: un profesor rural de primaria que lleva 30 años organizando bibliotecas comunitarias vs. Hitler McNazi III, magnate inmobiliario, heredero de una fortuna familiar y dueño de tres canales de televisión.
Vienen a Europa a disfrutar de su transporte público barato y eficiente, de educación y salud públicas accesibles, de jornadas de 8 horas y días de descanso conquistados gracias a sus sindicatos fuertes...pero cuando alguien pide lo mismo para América Latina, lo llaman comunista.
Laura Fernandez tiene mayoría legislativa y aun así sale a asustar con los comunistas en pleno 2026. Es demasiado gracioso, cuando tienen votos igual necesitan inventarse un enemigo. El futuro del país no se discute con fantasmas de la Guerra Fría
>did you hear they’re making Unreal Engine 6?
>yeah, they say it’s “next-gen optimization.”
>what does that mean?
>next generation’s computers might run it!
DOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHO