Descuidada... Había sido muy descuidada. La daga goteaba pequeños rubíes que, amparados por la incipiente oscuridad, casi podían confundirse con gotas de lluvia al impactar con el suelo. Sólo porque había intentado limpiar la hoja durante la huida, fue que cometió el segundo +
⠀⠀⠀⠀⠀— @TheSnowSwan —
Cada respiración le pesa en el pecho. Avanza casi sin fuerzas, arrastrando el cuerpo como si cada músculo le suplicara un descanso inmediato. Busca refugio e un callejón para echarse en el suelo; con suerte, los transeúntes no lo confundirán con >
+ trataba, y vio entonces que era...
— Por todos los dioses.
Si el tropezón no había arrancado una reacción en aquel individuo, abandonado a su suerte en ese pasadizo, tal vez lo haría un pequeño toque en el hombro con el dedo.
Esperó un poco. Si finalmente no se movía, +
Apoya suavemente la mano sobre la superficie de un árbol, y realiza varios 𝘱𝘭𝘪𝘦́𝘴. No, no está en el mejor entorno para eso, pero debe adaptarse a cualquier situación.