Dicen que a tu novia la han visto en puerto Santa Ana, ten cuidado, no vaya a ser que te diga que vas a ser padre, y cuando nasca tu hijo salga hablando portugués.
El éxito de una relación siempre es respetar el espacio de cada quien, en mi caso por ejemplo, cuándo hablo por teléfono con mi novia y me cierra abruptamente, está claro que es porque llegó el marido.
Debieron darle chance a ese tuitero *come cuando hay* de ser miembro de alguna junta receptora del voto, al menos ese día le van a dar un sándwich sin mortadela para meterse por el hocico.
De vez en cuando me pongo molestoso y hago alguna que otra broma a otros, me presento para que conozcan de donde vienen mis jodas, ah propósito ¿traigo?
Las redes sociales no son malas. Los malos son aquellos usuarios que en vez de darles buen uso trasladaron sus problemas de barrio, sus complejos, el chisme y su mal vivir para contaminarnos aquí también. Que feo se leen hablando mal de los demás escondidos en un peril sin foto.