Es gracioso cómo la chica que sueña con viajar por todo el mundo y la que no sale de su casa durante tres días seguidos son exactamente la misma persona.
Una profesora de Stanford lleva 20 años estudiando por qué algunas personas tienen más suerte.
Su conclusión: la suerte no es azar. Es como el viento: hay que ponerle vela.
Si quisiera tener más suerte, haría estas 7 cosas:
1/ Salir de mi zona de confort con micro-riesgos.