@AvignonRaoul - Su estilo solía ser bastante sobrio, no le agradaba llamar la atención. Salió de la enfermería para subir las escaleras hasta la segunda planta. Fue en ese momento en el que respondió. - De bermudas, ¿te gustan?
@AvignonRaoul - Su sonrisa se amplió. Que su idea le agradara le hizo sentirse aliviado. - Si, tengo, ¿quieres que te preste uno? - Lo haría más que encantado. Si el joven necesitaba su ayuda, Fredrik no se quedaría solo. -
@AvignonRaoul - Acertaba de lleno. Si no cumplía las normas, la directora no lo tendría en alta estima, o al menos eso pensaba. - Creo que he hecho todo lo que se puede hacer aquí... ¿Te gustan las piscinas?
@AvignonRaoul - Lo escuchó con suma atención. Si quería agradarle, tendría que memorizar ciertos datos sobre él. - ¿Quieres hacer algo? ¿Qué te gustaría? - Haría lo que el contrario deseara, al menos en principio. -
@KassQueenHearts Comprendo... se nota. - Todo lo contrario a Fredrik, él era capaz de hacer casi cualquier cosa con tal de caer bien. - ¿De dónde eres?, si puedo preguntar.
@AvignonRaoul - Era duro, sí, pero no podía hacer otra cosa. Al menos se encontraba en un lugar seguro, ninguno en el que pudieran hacerle daño, o al menos eso pensaba. - Pues... me gusta estar con la gente. - Donde fuera con tal de no estar solo. Lo importante era la compañía, no el lugar. +
La salida de Roko fue más dura de lo que Fredrik pensó en un principio. Las lágrimas que dejó escapar cuando el argentino marchó fueron solo el principio de los días que se avecinaban. Una parte de él necesitaba verse sin el mayor para poder superar los >
< persiguiendo, desesperado, a cualquier persona. "Tienes que salir, Fredrik", escuchó aquella voz cada noche. El viernes por la mañana salió de la habitación, con ojeras y los ojos rojos por el llanto. - Tengo que salir.
La salida de Roko fue más dura de lo que Fredrik pensó en un principio. Las lágrimas que dejó escapar cuando el argentino marchó fueron solo el principio de los días que se avecinaban. Una parte de él necesitaba verse sin el mayor para poder superar los >
< de la ansiedad que le provocó aquel encuentro.
Las siguientes noches, sin embargo, no tuvo tanta suerte. No volvió a intentar hacerse daño, pues no quería tener ningún encuentro como ese, pero ¿qué podía hacer? Pasaba las noches entre lágrimas y los días >