Nunca más, en la vida, vamos a volver a ver a un futbolista así.
Este chico se paró delante de tipos como Messi, Verón, Tévez, Crespo o Mascherano y les dijo: "El que esté cagado, me da la pelota a mí".
El tipo te dejaba, mano a mano, 10 veces por partido. Era normal para él.