No soy tan-
—El tono de su voz cambia por un momento, ya no tan grave, parecido al de alguien de su edad—
Hmm... Haces bien, Esmeralda. Recuerda que tienes a alguien cuidando tu espalda.
—Dice volviendo a su tono forzado—
— Es curioso que todos suenen como si fueran mis padres sin serlo.
Suspiró, cansada ya de tener que vivir una vida que no pidió.
— Okay, volveré a mi departamento entonces.
Nadie cree estar corriendo peligro antes de una tragedia. Ahora se razonable e ignórame mientras hago mi trabajo.
—El brillo que tiene por ojos se estrecha, parece estar frunciendo el ceño—
Y deberías hacerle caso al Capitán América.
— No, por eso camino por aquí, él no me dejaría.
Nota aquel intento en ocultar su verdadera voz.
— Supongo que puedo agradecer el gesto entonces, pero mi vida no está corriendo peligro
Pero no está aquí, ¿verdad? El mundo aquí fuera es feo, chica. Hay que estar siempre preparado.
—Le avisa con esa voz tan forzada, para proteger su identidad o al menos aparentar ser más duro de lo que es. Realmente por su complexión no parece ser mayor que ella—
Intento »
— Aprendí a usar mi poder, es difícil que me ataquen y si sucediera, tener a Steve detrás no creo que sea una buena noticia para quien se atreva.
La verdad es que no cuida mucho su integridad, como debería. Preferiría vivir una vida corriente.
— Entonces ¿Por qué me vigilas?
¿Solo? Eres la hija del presidente de los Estados Unidos de América, y una mutante.
—Baja de un salto, amortigua do la caída flexionando las piernas. Su capa se arrastra por el suelo mientras se yergue—
Tampoco soy tu guardaespaldas.
𝗣𝗼𝘄𝗲𝗿-𝗕𝗼𝗿𝗿𝗼𝘄𝗲𝗿 trabaja solo. No me mandó nadie a vigilarte. Eres un onejtivo de alto riesgo, y no deberías ir sola por ahí. Mucho menos sin preocuparte de tu identidad publica.
—Responde en un forzado tono de voz, negándose a bajar aunque le haya descubierto—
Se mira en un pequeño espejo que lleva en el bolsillo.
— ¿Acaso se me corrió el rimel? Si te manda Scott a vigilar me, está vez, sí entrené mis poderes. Ya deja de stalkearme.