@_Mira_StraussFT + provocando su inconsciencia. Su última visión, varios hombres de mediana edad con unas sonrisas que no guardaban nada bueno para los magos. Tras eso, cayó desplomado en el suelo.—
Sujeto 1: Ya son nuestros. Llevadlos al carro. Esta vez no escaparán.
—Viendo el panorama calmado que se presentaba en ese día, optó por permanecer en su despacho, recostado en un sillón de pocas dimensiones que la estancia poseía. Sus brazos estaban cruzados tras su cabeza sirviéndole de apoyo y sus ojos cerrados. Estaba realmente a gusto así.—
@_Mira_StraussFT + a la perfección el golpe, y no sólo eso, sino también el olor. Uno que reconoció de inmediato y que le hizo salir de la habitación con rapidez.—
¡Mira no abr---...!
—Demasiado tarde. Por su estado no había podido llegar a tiempo. Pronto ese gas verdoso también le afectó +
@_Mira_StraussFT + cual miró antes de suspirar.—
Mira, estoy mejor. Tranquila. No me voy a morir por cambiar unas sábanas. Regresaré en unos minutos.
—Con su dedo pulgar acarició el dorso de esa mano que ahora sujetaba la propia, intentando transmitirle la tranquilidad que él sentía.—
@_Mira_StraussFT —No le faltaba razón. Él no estaba recuperado aún, pero de todas formas, eso le era un asunto secundario. EL ayudar a la contraria era su prioridad pese a que la debilidad causada por el veneno seguía recorriendo su organismo. Su avance fue frenado por la albina, a la +
@_Mira_StraussFT +
Te dejaré en el sofá unos minutos mientras cambio las sábanas. No tardaré.
—Delicadamente, pues su estado era frágil, la dejó tumbada en el sillón.—
@_Mira_StraussFT + impropia en busca de fiebre. Por suerte, también había disminuido.—
No agradezcas, lo haré las veces que haga falta.
—Entonces se levantó y con mucho cuidado, pasó un brazo bajo sus piernas y otro bajo su espalda para elevarla cogiéndola en brazos y llevarla al sofá.—
+
@_Mira_StraussFT + Se levantó del asiento y se acercó a la cama, en la cual se sentó a su lado.—
Tu herida se abrió y te desmallaste cuando traté de curarte. Llamé al doctor y te aplicó un ungüento que te afecto algo más de la cuenta. No pude cambiar las sábanas, eso es todo.
—Le explicó +
@_Mira_StraussFT + cuarto y se sentó en una silla que allí había para vigilar el estado impropio. Agradecía encontrarse algo mejor para poder hacerlo.—
@_Mira_StraussFT + permitiendo que se dejase llevar por los brazos de Morfeo. Una vez estuvo dormida, el maestro de Fairy Tail se tomó sus medicinas y fue una vez más a la cocina para con un vaso de agua, quitarse el mal sabor de la boca que los mejunjes le habían dejado. Tras eso, volvió al +
@_Mira_StraussFT + sucediese y aliviado porque él seguía manteniendo sentimientos por la otra. Sin decir nada más, arropó a la contraria que seguía sin camiseta debido a la reciente unte del ungüento.—
Duerme, Mirajane. Te vendrá bien...
—Entonces, le acarició levemente el cabello.—
@_Mira_StraussFT + no iba a ser fácil. Menos cuando la albina dijo lo siguiente.—
¿Qué...?
—Fue lo único que dijo ante la confesión. Saber que la contraria seguía teniendo esos sentimientos por él le hizo sentir triste y al mismo tiempo aliviado. Triste por lo que era poco probable que +
@_Mira_StraussFT + ese gesto en sus facciones. De no estar en esa mala situación, posiblemente le hubiera parecido tierno. De hecho lo era. Pero no apartaba la idea de que los efectos de la medicina la tenían así. Los mismos que causaron la pronunciación de sus siguientes palabras.—
Mira... +