En realidad, la fidelidad, la lealtad y la honestidad no nacen del amor que sientes por el otro, sino del amor que te tienes a ti, es disciplina del alma, es respeto a tu palabra, es congruencia con tus valores, es inteligencia emocional en acción, la fidelidad y la lealtad no son una prueba de amor, sino una prueba de integridad personal.
Crudo resumen del maestro Hernán. Nivel paupérrimo, fútbol a empellones.Cero talento. Pero los directivos creen que pueden cobrar más por esta porquería de juego. A ellos no les importa el nivel solo piensan en sus bolsillos. Directivos patéticos.
Si lo condenan, sus seguidores amenazan con salir masivamente a la calle; si lo exoneran, su detractores hacen lo mismo. Al final ninguno quiere justicia, sino incendiar el país a conveniencia
Juan Pablo Montoya siempre tuvo la razón y acá quisieron venderlo como un crecido.
El periodismo colombiano esta lleno de hijueputas sin carácter que le pegan por deporte, al personaje que les genera clicks, mientras se tragan la leche de los dirigentes torcidos.