Ya pagaste mi estadía en este mundo. Hacés que valga cada día. En una vida donde todo es efímero, donde nada se puede disfrutar, vos vas a ser siempre el héroe eterno. El motivo de la felicidad de un pueblo. No me va a alcanzar la vida para agradecerte. Te amo hasta el final.
Se fue el Indio y con él se va una parte grande de nuestras vidas, atravesadas de principio a fin por su arte. El dolor es tan enorme como su legado, único e irrepetible. Lo vamos a extrañar y a escuchar hasta que nos toque a nosotros también. Gracias para siempre, Carlos.