Que la vida te devuelva el doble de todo lo que entregas con el corazón. Que los sueños dejen de ser solo sueños y se conviertan en realidad. Y que el bien siempre te encuentre, estés donde estés.
Cuando la vida sea buena contigo, asegúrate de disfrutar, agradecer y recibirla plenamente.
Y cuando no lo sea tanto, recuerda que tampoco durará para siempre y que siempre vienen días mejores.