Apreciado Briceño, adornar tu tuit con porcentajes y decimales no oculta tu analfabetismo metodológico. Comparar colegios en concesión (que pueden filtrar o no retener a estudiantes problemáticos) con el sistema público (que por mandato asume a toda la población, incluyendo vulnerabilidad extrema y necesidades especiales) es un sesgo de selección de manual. Tu supuesta 'eficiencia' es simplemente el resultado de elegir con quién compites y descartar al resto. Creer que excluir es sinónimo de calidad pedagógica demuestra que te importa más el modelo de negocio que la educación. Un saludo.
@Danielbricen@larepublica_co Hablan de educación sin siquiera haber entrado a un aula para conocer la realidad de las escuelas públicas. Su propuesta solo profundiza la segregación. La mayoría de docentes están bien cualificados. Poco se puede lograr sin recursos y sin políticas claras.
¿Qué podríamos hacer para mejorar la calidad? Las medidas se conocen, pero en Colombia ha faltado decisión política para impulsar la transformación de las escuelas. El mayor problema es que quienes toman las decisiones, no saben de educación. Reflexión sobre PISA @NoticiasCaracol
¿Qué podríamos hacer para mejorar la calidad? Las medidas se conocen, pero en Colombia ha faltado decisión política para impulsar la transformación de las escuelas. El mayor problema es que quienes toman las decisiones, no saben de educación. Reflexión sobre PISA @NoticiasCaracol
Reading underpins all learning.
That makes its continued decline one of the most concerning findings from the latest #OECDPISA.
The ability to find, evaluate, interpret and reflect on information matters in an increasingly digital and #AI-driven world.
Lo más relevante de PISA es la caída generalizada de los resultados. Pero lo más sorprendente, lo que más nos va a costar explicar, es que esa caída es mayor entre el alumnado de entornos más favorecidos.
Vamos a hablar de atención.
Primero, una cosa: esto pasa tanto en España como en el conjunto de la OCDE. Pero concretamente en nuestro país entre 2022 y 2025, el 25% más favorecido pierde 33 puntos en lectura, frente a los 15 del cuarto menos favorecido.
Más del doble.
¿Qué ha pasado ahí?
Pues parece, como digo, que tiene que ver con la atención.
Para entender la caída general, el informe apunta a una pista importante: la capacidad de sostener la atención al leer.
→ La caída más grande es en lectura: -23p vs 2022, frente a 16p en mates y 7p en ciencias.
→ Hay más lectura, digamos, precipitada. En la prueba de fluidez lectora, para toda la OCDE el 11,4% de los estudiantes responde demasiado rápido y comete errores, frente al 6,6% de 2018.
→ Y parece que los textos largos se nos hacen especialmente difíciles de digerir. En el análisis de la OCDE, el retroceso es más intenso en las tareas que requieren leer textos más extensos. Ese patrón se mantiene al examinar todo el periodo 2018–2025.
→ El deterioro aparece desde las primeras preguntas de la prueba.
¿Y qué factor ha actuado sobre la atención del conjunto de la OCDE en estos años?
Tenemos que hablar de muchos factores, pero uno que el informe destaca especialmente son las tecnologías digitales, aunque solo puede hacerlo a base de correlaciones más o menos sofisticadas, no identificaciones causa-efecto:
→ El alumnado de entornos más favorecidos tiende a utilizar la IA con más frecuencia para sus tareas fuera del cole.
→ Parece que usar IA para las tareas escolares también se relaciona con los resultados (así en general: el cuestionario no distingue apps basadas en IA diseñadas ex profeso para aprendizaje). Promedio OCDE: quienes la usan diariamente para resumir textos o redactar trabajos obtienen ~30p menos en ciencias que quienes nunca o casi nunca la usan para esas tareas (y esto se mantiene aprox incluso ajustando por nivel socioeconómico).
Pero OJO: cuando se utiliza semanalmente «para ayudarme a aprender», los resultados ajustados son similares a los de quienes no la utilizan para ese fin. (Hipótesis propia, no contrastable, por desgracia: quienes usan apps diseñadas para aprender tenderán más a marcar este ítem en PISA).
→ En general, sabemos que un uso moderado de las tecnologías digitales se asocia con mejores resultados, pero queda abierta la cuestión del contenido y de la orientación de ese uso. Entre 2022 y 2025 el alumnado de la OCDE declara menos tiempo total de uso digital fuera de la escuela PERO a la vez aumenta la proporción que dedica más de una hora diaria a navegar por redes sociales, mientras disminuye la dedicación a crear contenido o buscar información.
No tenemos la smoking gun, el vínculo directo, los mecanismos concretos en estos informes. Pero sí está la pista. Y esa otra evidencia empírica, no correlacional sino que busca qué funciona y qué no y qué mejora y qué empeora: esa evidencia muestra que dentro de la caja "tecnologías digitales" caben muchas cosas.
Las tecnologías digitales bien usadas en el aprendizaje, para mí, deben ser como una cinta de correr cuya velocidad y pendiente se ajustan a cada estudiante: exigir el grado de esfuerzo cognitivo apropiado para incentivar su aprendizaje, en lugar de reemplazarlo.
Tenemos cada vez más evidencia de que este tipo de palancas e intervenciones sí funciona.
También deben hacer lo contrario de distraer: enfocar.
Pero las tecnologías digitales de uso general no nacen así necesariamente, ni se alinean con estos incentivos de manera mágica y autónoma.
Y si como es lógico asumir parte de la tecnología que ocupa ahora el tiempo del alumnado fuera de las aulas es esa, no la que está diseñada para aprendizaje, esa tecnología podría estar produciendo resultados contrarios: facilitar el salto al siguiente estímulo en vez de sostener el esfuerzo sobre lo que tenemos delante.
La respuesta para mí, además de investigar más a fondo, pasa por seguir diseñando e implementando a escalas mucho mayores tecnologías que funcionen en ese sentido.
Más de la buena, y no menos de toda.
Aquí toca destacar que las escuelas públicas no se encuentran en igualdad de condiciones frente a las instituciones privadas, menos en las zonas rurales, donde no hay conectividad, problemas de infraestructura, escasez de materiales, dificultad en las vías de acceso, etc.
El nivel de misoginia, machismo e ignorancia de @Enrique_GomezM, como siempre, no sorprende.
“Cálmese”, “No existen niñas violadas en Colombia” y “las adolescentes y jóvenes tienen acceso gratuito a métodos anticonceptivos”, fueron unas de las tantas estupideces que este remedo de Senador dijo en una entrevista con la periodista Eva Rey, con quien me solidarizo por este trato tan inaceptable que recibió por parte de este sujeto.
Pido máxima difusión. ✊🏼🇨🇴
La foto de una derrota
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En cualquier tradición, el cadáver marca un límite. Antígona entierra a su hermano aun contra la orden del rey, porque considera que el poder no puede disponer del cuerpo del vencido. A los muertos se les lava, se les nombra, se les cubre.
Aquí no se cubren, se exhiben como botín de guerra. La bolsa no es una mortaja sino un empaque. Y caminar entre los cuerpos, sin siquiera quitarse la gorra, anula lo único que cualquier religión exige frente a un muerto, que es detenerse.
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Por otra parte, el Derecho Internacional Humanitario no distingue entre muertos buenos y malos. El combatiente muerto es persona protegida y la norma prohíbe exponerlo a la curiosidad pública. Esa prohibición no protege al muerto, protege a la madre que reconoce a su hijo en televisión, en fila, sobre el piso de una bodega.
Que fueran guerrilleros no exime de nada. Un Estado se distingue de sus adversarios por cómo trata a los vencidos, incluso después de muertos.
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Esta no es la foto de una victoria, sino de la pequeñez de un dirigente político que se autodenomina «católico» pero que no manifiesta el menor gesto de humanidad ni observa el más elemental respeto por los muertos.
Solo asesinos acostumbrados a asesinar pueden pasearse orondos y alegres entre los cadaveres.
Un ser humano debe por principio fundamental respetar el ser humano. Es en su muerte en donde cualquier animadversión debe cesar o sino eres peor que el muerto.
El guerrero no es el que mata y come del muerto como dice el dicho popular, el verdadero guerrero no necesita degradarse y respeta al máximo la vida y su dignidad y la dignidad de la muerte, si no es así, es un simple asesino.
¿Teníamos un Presidente que citaba con propiedad a Negri, Habermas, Marx, Huntington, Derrida, Georgescu, Keynes, Piketty, Rousseau y Sócrates y lo cambiaron por esto?
Nos merecemos el infierno.