Sal a ver la luz del día que te construí. Sin sombras ni suspiros que te duelen en el alma…
La brisa disminuye los efectos del alcohol.
Y el viento sopla y acaricia tu pelo de seda.
Y así te vi tan llena, con una vida entera.
Es verdad, ya no me gustas.
Ya no eres tú, de la que me enamoré.
Ya no queda nada de lo que fuiste para mi y fui para ti.
Ya no te amo.
Pero, qué terrible martirio amor. El amarte aunque ya no te ame.
Todo lo que quiero en esta vida,
es volver el tiempo al primer día,
cuando te encontré…
Que hablemos por primera vez de nuevo, y como locos nos enamoremos.
Con un beso transportarnos hasta hoy y con ese amor decir: adiós, amor, mi amor, amor de mi vida adiós…
Si mi memoria,
que no es la mejor,
te extraña todos los días,
¿Qué será de mis manos que te acariciaron?
¿Qué que será de mi nariz que te respiró?
¿Qué será de mis ojos, que te buscan insaciables en cada estrella?…