Un primer tiempo que muestra mejorías en ataque de Boca: más juego interno, buena asociación entre los tres volantes y menos centros intrascendentes o para sacarse la pelota de encima.
¿El rival? Una banda de burros que vinieron a pegar patadas.
Equipo sin ideas, frágil mentalmente y dependiente en ataque de los centros de Paredes. Sin volantes con peso en el área. Sin un entrenador serio. Pero en Boca "hay que disfrutar".