SENCILLAMENTE, FASCINANTE.
Veamos, uno por uno, los errores de Mengolini:
1) Mengolini dice que Futurock es “antisistema”.
FALSO. Futurock es una creación del Partido del Estado y depende estructuralmente de él para existir. La prueba más concreta al respecto es que su proyecto no puede sobrevivir sin pauta estatal.
Entre 2020 y 2022, recibió del Estado nacional y de PBA $70.226.385 (hoy: $1.142.292.218). En 2024, Kicillof le giró más de $117 millones (actualizados: $270.193.000). En junio de 2025, otros $92.946.709. Y siguen, y seguirán desembolsando para mantener el curro.
Lo que Mengolini llama “antisistema” no es otra cosa que militancia rentada, sostenida con dinero ajeno. Sin pauta, no hay discurso; sin caja pública, no hay radio.
2) Mengolini dice que "los que pensamos como nosotros no estamos de moda". Esto es cierto, pero no por los motivos que ella supone. Tuvieron ya dos años para elaborar una autocrítica consistente y honesta, pero decidieron no hacerlo.
¿Algunas pistas del porqué dejaron de estar “de moda”?
Tal vez porque no fue gratis hundir a más de la mitad del país en la pobreza.
Tal vez porque no fue gratis una inflación anual superior al 210%.
Tal vez porque no resultaba "inclusivo" ni "empático" empoderar delincuentes mientras se obligaba a los ciudadanos a vivir con miedo.
Quizá porque la gente dejó de creer en la fábula de la “justicia social”, repetida por quienes (viviendo de la política) habitan inmensas mansiones, manejan autos de lujo y esconden millones de dólares en cajas de seguridad.
Quizá porque nos cansamos de los impuestos y las regulaciones y, en lugar de "Estado presente", queremos MERCADOS LIBRES.
Quizá porque los jóvenes no eran tan idiotas como ustedes creían: el "lenguaje inclusivo" no constituía ninguna revolución de verdad, la "autopercepción" y el "género" eran apenas espejitos de colores para idiotas útiles, y el aborto no era "dignidad" sino asesinato.
Quizás porque se cagaron sistemáticamente en todas las fuentes de sentido e identidad que sostienen a una sociedad viva: Dios, la familia, la historia, las costumbres, los valores, las tradiciones y cualquier límite moral que pudiera ser demolido en nombre de su ingeniería ideológica de vaciamiento y deconstrucción.
3) Mengolini llama a "conectar" con la gente radicalizando sus ideales "igualitarios". Y damos aquí con su problema fundamental: su ideal es una CAGADA.
Hay que tratar igualitariamente a los hombres, no pretender hacerlos iguales. Porque mientras que lo primero (igualdad ante la ley) es una condición necesaria para la libertad, lo segundo es su sentencia de muerte.
En efecto, nadie puede ser igualado sin violencia: para forzar la igualdad real, el Estado debe intervenir de manera permanente en la vida de las personas, regulando, redistribuyendo y corrigiendo diferencias que surgen como fruto de la libertad, con dosis de coerción cada vez más altas, tal como lo probó Friedrich Hayek.
Pero como “el Estado” no es más que una maquinaria de poder administrada por personas, la pretendida “igualdad real” se revela pronto como una ficción ideológica, porque se construye inevitablemente sobre una asimetría radical de poder: de un lado están quienes igualan; del otro, quienes deben ser igualados.
Esta lógica, lejos de suprimir las desigualdades, las profundiza, ya que traslada la desigualdad desde la sociedad civil hacia el poder político, concentrándola en manos de quienes (detentando el monopolio de la violencia) deciden cuánto, cómo y hasta dónde deben ser “corregidas” las diferencias humanas.
El resultado no es una sociedad más justa, sino una sociedad más jerárquica, donde unos pocos administran la vida de los demás en nombre de una igualdad que nunca se aplica sobre sí mismos.
Desconfiemos de todos aquellos que nos quieran vender "igualdad". No nos están ofreciendo nada, sino que nos están solicitando todo. La única oferta política que vale la pena es la que lleva el nombre de LIBERTAD.
VLLC.
Si analizan este gráfico conmigo, verán lo evidente: el ciclo del peronismo está llegando a su fin.
Las pruebas —económicas, institucionales, sociales y sobre todo morales— muestran un fenómeno repugnante e indefendible. Muchos lo han demostrado con rigor: @DiegoJRecalde, @ocampo_emilio, @JuanbYofre, entre otros.
Sarmiento decía que “las contradicciones se terminan a fuerza de contradecirlas”. El peronismo es precisamente eso: una maraña atroz de contradicciones. Se proclama como movimiento obrero, pero persiguió y apaleó a trabajadores disidentes; se autodefine defensor de los pobres, pero produjo pobreza estructural; predica justicia social mientras construyó privilegios, casta, corporaciones y corrupción.
Si la Argentina hubiera aplicado los estándares morales de Núremberg, nadie osaría cantar “Mi General qué grande sos”. Bajo Perón, el Estado perpetró el genocidio del pueblo pilagá (Rincón Bomba, 1947); su ministro López Rega fundó la Triple A, que asesinó opositores con aval político; Perón deshumanizó enemigos (“eliminarlos como alimañas”); erigió un culto enfermizo a su figura, rebautizando provincias y ciudades con su nombre y el de su esposa; y mantuvo una relación sexual con una menor de 14 años (Nelly Rivas), conducta que cualquier sociedad decente considera pedofilia.
Si hoy alguien hiciera lo mismo y fuera glorificado como Mussolini o Hitler, nos escandalizaríamos. La vergüenza cívica es el espejo que falta.
Los hechos son ineludibles: el peronismo dejó un país hundido en decadencia, instituciones débiles, discrecionalidad estatal y corporativismo; normalizó déficit crónico, inflación, manipulación estadística y confiscación; creó redes clientelares y un sistema político basado en la dependencia y el miedo; aplicó persecución política, censura, encarcelamientos, expulsión de jueces y un uso sistemático del Estado como herramienta de dominación. Las pruebas documentales sobre la violencia paraestatal de los años ’70 completan ese cuadro siniestro.
“No hay nada de qué avergonzarse”, dicen algunos. La historia, cuando se la mira sin maquillajes, revela lo contrario. Los mitos caen cuando asoman los hechos. Tarde o temprano, muchos sentirán pudor de haber venerado a un líder y a un movimiento que, en vez de forjar una nación abierta, moderna y meritocrática, sembró atraso, pobreza, autoritarismo e intolerancia.
Argentina empieza otra etapa.
Ese cambio cultural será el epitafio político del peronismo.
▶️ ARTANA LLAMA A LA POLÍTICA A RESPETAR LA ARITMÉTICA: 2 + 2 es 4
@ArtanaDaniel: “Esas propuestas no tiene el financiamiento y te llevan a déficit primario. Yo tiendo a coincidir con el presidente que sería mejor que el gasto público sea bastante más bajo que lo que dejó el kirchnerismo. No se puede ser inconsistente, el gobernador, diputado o senador que quiere más gasto que proponga el financiamiento. Sino están en un juego de hacerle pagar el costo político al presidente. El debate fiscal y económico debería mejorar. No se puede engañar a la gente. Son puras pavadas que no resisten la aritmética. Tenemos que respetar la aritmética.”
Excited to share the completion of @Xerox's sale of operations in Per&Ecu to PBS Group! Proud to have been part of Infupa's team on this journey, advising on @Xerox's strategic transformation in the region (Arg, Chi, Per & Ecu). Congrats to all involved!
https://t.co/kKrI6WmbAC
El tren Mitre estuvo 6 meses en obra en 2023 porque los trenes salían cada 13 mins y tardaban 1.05 hs, en vez de los 54 mins que dice la app, en hacer 30 km.
Hoy salen cada 15 mins y tardan 1.30 hs.
@TrenesArg
@TrenesArg tuvo 6 meses parado el Mitre (iba a ser 1 mes) para mejorar la frecuencia y bajar el tiempo.
Ahora tarda 20% más (1.15 hs en hacer 30 km) y bajo la frecuencia 20%.
Thanks @Xerox for their trust in Infupa and congratulations to @charlie_1967 (Carlos Menéndez), Máximo Bronenberg, @Tomass_F7 (Tomás Ferreccio) and Marcos Soria for their excellent work.
🇬🇧 Un cubano en Londres se enfrenta a un grupo de estudiantes que promueven el comunismo.
La mujer es de China, dice que China apesta. Él le pregunta: ¿Si China apesta por qué estás promoviendo aquí el comunismo? Se queda sin palabras.