🗣️ Sebastián Domínguez en @infobaedeportes:
“Cuando Passarella va a Corinthians yo estaba muy bien en el equipo. Llega un lunes previo al clásico con Palmeiras y me saca. Arma el equipo y yo afuera. Pasan martes, miércoles y yo seguía afuera. Venía Sabella que era su ayudante y me decía: ‘Vos tenés que entrenar siempre igual, haceme caso’. Hacía dos pasos, se daba vuelta, se reía de un modo cómplice y seguía caminando.
Jueves, suplente. Viernes, suplente. Yo estaba enojado mal. No corría, puteaba a medio mundo. Me acuerdo que el sábado vamos al estadio del Parque San Jorge, entramos por el túnel y otra vez se me arrima Sabella. ‘No me hiciste caso nunca. Yo te traté de ayudar y nada. Te dije: siempre hay que ser igual. No importa si se juega o no se juega’, me repite. Y yo ahí pienso: ‘Qué rompe huevos, Alejandro. Ya te escuché, pero estoy re caliente’.
En eso mira para atrás, como que se asusta y acelera el paso porque venía Daniel. Entonces Passarella me abraza y me habla: ‘Vos ibas a ser el capitán de este equipo, Sebastián. ¿Sabés qué quise yo? Que durante seis días les demuestres a los demás cómo tenía que ser una persona estando adentro o afuera’.
Me suelta, camina dos pasos, se para y me mira de nuevo: ‘Vas a ser titular, no te preocupes. Te estaba probando. Me demostraste que para jugar te da, pero para capitán no’. Me mató. Yo me dije: ‘Qué pelotudo, cómo no la vi”. En realidad no había que verla. Había que ser siempre igual”.
«Iba como a 90km manejando por derecha. Me meto por izquierda y, cuando quiero volver, se me corta la dirección. Le dimos a un poste (...) Lo despierto a mi amigo y a la amiga de mi pareja, estaban perdidos mal. Cuando quiero despertar a mi señora no se despertaba, estaba como convulsionando. El poste le había pegado en su puerta y la había chumbeado. Le desarmó todo por dentro.
Yo, en shock, veía a mi viejo que le decía a su amigo: 'No, ya está, está muerta'. Se la llevan al hospital y a mí me dejan en la comisaría. Yo no pensé que era tan grave (...) Cuando caemos al hospital, una tía de Mailén me dice llorando: 'Ya están esperando que se corte'. Después de eso le mandan un mensaje a mi mamá diciéndole que no fuéramos más, que no me querían ni ver.
Estuve tirado en una cama una semana, no me levantaba, no comía, nada. De todos los amigos que tenía, uno o dos aparecieron, después no apareció ni uno. Ya no me importaba nada, me había salido todo mal. Justo en ese momento, una vecina que es muy creyente me dice que vaya a su casa. Me empezó a hablar de Dios, que Él le había dicho que Mailén se iba a salvar, que iba a estar todo bien. A partir de ahí ella empezó a mejorar muchísimo.
Fue como que Dios estuvo siempre al lado mío, para levantarme y para decirme tranquilo, que todo va a estar bien. Dios me sacó de todo el mal que estaba pasando»
Pelos de punta ante la historia de Brian Andrada, el 10 de San Martín de Tucumán, en un nuevo episodio de nuestro podcast 𝗘𝗹 𝗟𝗮𝗱𝗼 𝗕 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗕. 🎙️
Una vida llena de cosas imposibles, tragedias y milagros. ✨🇦🇹
🔗 Escuchalo acá: https://t.co/Z5keTLY7Uh
Mi amor por Messi no lo cambia una copa, dios quiera y se te de hoy así le topas la boca a muchos y si no pasa eso siempre de tu lado Lionel Andres. Gracias por ser Argentino 🇦🇷🤍💙