La soledad política aparece cuando la persona ya no puede confiar en la verdad compartida, cuando las palabras dejan de tener peso y los hechos pierden consenso. En ese vacío, el individuo se vuelve vulnerable a las ficciones y al poder absoluto
Estamos determinados por nuestro pasado, sin pensar que podemos recuperar nuestra experiencia para ponerla al servicio de nuestro presente y confiar en qué vivir plenamente este presente nos apoyará para ir construyendo, día a día, nuestro futuro.