Las "estrellitas" de un solo partido que inventó Tapia....
Te cuentan estas mierdas de partidos como un título y te lo suman igual que una Libertadores....
Este hdp arruino por completo al fútbol argentino.
Los 20 mejores de la LPF ascienden a una nueva primera división y a partir de ahí que se cuente como hacen en Inglaterra con la Premier League desde el 1992.
B Nacional: 24 equipos
C Nacional: 24 equipos
A partir de cuarta, 8 asociaciones regionales independientes. Más federal que eso no hay.
En 50 años cualquier persona mas o menos seria que quiera hablar de grandeza e historia de los clubes va a tener que separar muchos de los titulos de la era Tapia del resto en el conteo.
Igual que se hace con el amateurismo.
Hay que hacer un revisionismo histórico. No pueden contar como títulos campeonatos de un solo partido o “ligas” que no jugas contra todos.
Espero que cuando se vaya Tapia su mandato quede como una era amateur.
Hace tiempo ya que el fútbol argentino ha perdido toda credibilidad. Tanto All Boys con Pafundi como Estudiantes con Herrera se vieron perjudicados. Ambos partidos finalizaron con una violencia que puede espiralarse porque la gente se siente estafada; porque ya no hay sospecha…
Insoportable que nuestro futbol, que supo ser de los mejores del mundo, hoy este tan arruinado por la corrupción. La mayoría de los partidos se deciden por las decisiones arbitrales. Ya se volvió algo cotidiano. Es realmente una lastima.
Qué club Estudiantes de la Patria. Hace mínimo un año que le están dando lecciones gratuitas al resto de los clubes argentinos sobre cómo plantarse contra la mafia.
Es la mejor declaración de todos los tiempos, nunca algo envejeció tan bien como esto.
Desde que D'onofrio dijo esto asumió Tapia en la AFA y el resto de la historia ya la conocemos.
Tremendo como lo cagaron a All Boys. Uno no quiere incitar a la violencia, pero la bronca e impotencia que genera el presente del futbol argentino es para que no nos sorprenda cuando alguien termine matand0 a un arbitro o dirigente.
Están jugando con la gente.
Choreo y escandalo en Monte Castro:
Pafundi [Si, Pafundi una vez más] anula un gol claramente licito a #AllBoys y favorece a #Colon en gran parte del encuentro. La tv muestra cualquier cosa y no repite las polemicas en contra de All Boys 0 vs Culón 0.
La historia del fútbol argentino recordará a este delictivo Rosario Central, con Di María a la cabeza, como la cara más visible de la gestión más corrupta en 133 años de la AFA.
Un título en una oficina y otro completamente ilícito.
Estudiantes, dignidad pura. Robado descaradamente en Santiago del Estero.
No podemos mirar para otro lado después de lo que pasó al final del partido entre Estudiantes de La Plata y Rosario Central.
Lo ocurrido no se puede analizar solamente desde la pelea entre los jugadores, ni reducirlo a quién tuvo la culpa dentro de la cancha. Por supuesto que los futbolistas son responsables de sus propios actos y que nada justifica una agresión o un enfrentamiento. Pero sería demasiado fácil quedarnos únicamente con eso y hacer de cuenta que el problema empieza y termina ahí.
Lo que estamos viendo es la consecuencia de un conjunto de situaciones que se vienen acumulando hace tiempo: arbitrajes muy flojos, decisiones dirigenciales que muchas veces generan más conflicto que soluciones, criterios que cambian constantemente y un ambiente cada vez más cargado alrededor del fútbol argentino.
Cuando desde arriba se toman decisiones contradictorias, cuando cada dirigente parece defender su propia visión del fútbol y cuando las instituciones terminan chocando entre sí en lugar de buscar criterios comunes, inevitablemente eso se traslada hacia abajo. Y los que terminan absorbiendo esa tensión son los protagonistas: jugadores, cuerpos técnicos y, por supuesto, los hinchas.
Después nos sorprendemos cuando un partido termina con jugadores enfrentándose, cuerpos técnicos discutiendo y un clima que parece más cercano a una guerra que a un partido de fútbol.
Los jugadores tienen que hacerse cargo acciones. Los árbitros también tienen que asumir cuando sus decisiones son deficientes. Y los dirigentes, especialmente quienes tienen poder de decisión sobre el fútbol argentino, deberían entender que cada medida, cada declaración y cada criterio que establecen tiene consecuencias.
El fútbol argentino necesita bajar un cambio. Necesita reglas claras, criterios coherentes, árbitros que estén a la altura, dirigentes que entiendan la responsabilidad que tienen y, sobre todo, recuperar determinadas formas que parecen haberse perdido.
Porque si desde las estructuras que conducen el fútbol se transmite permanentemente confrontación, división y desconfianza, es muy difícil pedirles a los protagonistas que, cuando están bajo máxima tensión, actúen como si todo alrededor fuese normal.
Los jugadores tienen responsabilidad. Los árbitros tienen responsabilidad. Los cuerpos técnicos tienen responsabilidad. Pero los dirigentes y las instituciones también. En especial vos, Tapia.