@Biffdon No intentes doblar la cuchara. Eso es imposible. En lugar de eso, intenta darte cuenta de la verdad.
¿Qué verdad?
No hay cuchara.
¿No hay cuchara?
Entonces verás que no es la cuchara la que se dobla, sino tú mismo.
Las jugadas de Amazon son habituales:
Viendo un producto en mi móvil costaba X, pero le pedí a mi pareja que lo mirase en el suyo y resulta que a ella le salía un descuento que a mí no. Mismo producto, dos precios distintos según el móvil.