Algo que puede parecer positivo y termina siendo una mierda es tener una pareja que “no le gusta la confrontación”. Porque no le gusta con otra gente, contigo sí va a pelear y en la calle le van a faltar huevos, no anden con gente tibia. Se vuelven una carga de muchas formas.
Jamás, ni por descuido o por venganza se tocan las heridas de los demás. Las vulnerabilidades siempre se respetan y nunca se aprovechan, porque somos lo que hacemos con la confianza que nos dan.