Todo llega. El momento correcto, el trabajo nuevo, esa llamada, la persona indicada, el título, los años, los días, los viajes, todo lo bueno llega... Todo tiene su tiempo.
Todo pasará, lo bueno, lo malo, lo desconocido, todo, todo pasa. Tómate un segundo para respirar profundamente y recuerda que cualquier situación en la que te encuentres ahora mismo, cualquier cosa que esté sucediendo en tu vida hoy, pasará.
La vida se vuelve más sencilla cuando te das cuenta que no tienes que forzar nada que está destinado a ser.
Si algo llega y se queda, permite que se quede.
Si algo se aleja y se va, permite que se vaya.