La mayoría de los jóvenes musulmanes que deambulan por las calles de Europa no trabajan y viven de las ayudas sociales.
Sin conocimientos de idiomas, sin perspectivas, sin empleo.
Pasan el tiempo causando problemas y cometiendo delitos.
Y luego llega algún idiota y te dice que, sin ellos, la economía colapsaría.
Menuda broma.