Es la primera vez que voy a escribir algo personal aqui. No puedo ni concebir este momento. Llevo años soñando con llegar a algo asi, para muchos puede ser algo insignificamente pero para mi es lo mas grande.
Hace 3 años tenia 200 viewers teniendo 1 millón de seguidores en Twitch, recibiendo todos los días comentarios de gente diciendo que estaba acabado, que nadie se acordaba de mi y que era una mierda. Por eso y mis cosas entre en una depresión donde me fue muy difícil salir, pero lo hice. Un día me mire al espejo y me jure a mi mismo que conseguiría lo que años llevaba trabajando y lo que siempre soñé. Lo hice.
Si un matao de A Coruña pudo hacerlo todos podéis con lo que sea. Gracias de corazón a todos, justo me coincide esto con una etapa en mi vida que nunca había conocido y pese a estar triste, de la misma manera que alguna vez os habéis echado unas risas conmigo estos días pude evadirme y echármelas con vosotros, es acojonante.
Aunque sea un loco si con 200 viewers me marque la meta de 10000 subs, la siguiente son 100.000. Se que lo conseguiré, cueste lo que cueste o moriré en el intento.
Abrazos a todos.
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial