Este pasado 17 de diciembre, altos cargos del gobierno visitaron el Palacio del Sol de Kumsusan para rendir homenaje a Kim Jong Il en el undécimo aniversario de su muerte.
En 2018, Donald Trump y Kim Jong Un se reunieron, por primera vez, en la Cumbre de Singapur que tenía como objetivo principal rebajar las tensiones entre los dos estados.
El 17 de diciembre de 2011, Kim Jong Il murió durante un trayecto de tren a causa del esfuerzo mental y físico que supuso la ininterrumpida construcción de su florecida nación.
El sexto, y último, ensayo nuclear de nuestro país fue en septiembre de 2017.
Como hemos demostrado a lo largo de estos años, las sanciones del Consejo de Seguridad no serán un impedimento para continuar con el desarrollo de nuestro programa nuclear.
En enero de 2003, nuestro país anunció la retirada oficial del TNP. Fue una medida justa y de autodefensa en respuesta a la política de asfixia de EEUU y a las medidas injustas tomadas por la OIEA.
El quinto ensayo nuclear se llevó a cabo en septiembre de 2016. Esta prueba permitió estimar la capacidad nuclear de la ciudad de Pyongyang, y tuvo como reacción más sanciones.
EEUU inició “la guerra contra el terror” con la invasión de Afganistán en el 2001. Dos años más tarde, siguiendo una doctrina de “ataque preventivo”, invadió Irak. A raíz de estos hechos, a nuestra nación no le quedó otra que empezar con su desarrollo nuclear.
El 11S supuso un cambio en la política exterior de EEUU. La primera declaración de intenciones tuvo lugar durante el discurso de Bush en el que se refirió a Irak, Irán, Corea del Norte y sus aliados como ‘el eje del mal’, hecho que implicaba su vinculación directa al terrorismo.
Este encuentro tenía como objetivo principal abrir el camino para futuras reuniones entre ambos líderes y fue un ejemplo más de la intención de nuestro gobierno para relajar las tensiones con EEUU.
Después de la Cumbre, la responsable de la diplomacia estadounidense, Madeleine Albright, se reunió con Kim Jong Il, convirtiéndose en el primer contacto directo entre Washington y Pyongyang.
A raíz de la Declaración de Berlín se iniciaron los contactos entre las dos Coreas. Meses más tarde se celebraría la primera Reunión Cumbre Intercoreana, entre nuestro líder Kim Jong Il y Kim Dae Jung, la cual tuvo como resultado la Declaración Conjunta de junio de 2000.
3. Resolver los asuntos humanitarios ágilmente.
4. Activar el intercambio económico y edificar confianza mutua.
5. Mantener diálogos entre las autoridades gubernamentales para la implementación de los puntos acordados.