Juguetón tono de voz, no demoró en extender su zurda y tomar una crema de un estante cercano, ofreciéndola a su gatita...
— Prueba con esto, seguro será todo mejor...
— ¿Te relaja hacer eso, gatita?— con una sonrisa curiosa preguntó. Los toques eran demasiado gentiles y placenteros, sentía placer en cada movimiento.
— Creo que serías buena masajista, yo podría pasar horas dejándome masajear por ti, Kiyo. +
Ese nerviosismo que la dominaba tan fácilmente se debía, sobre todo, a la debilidad que sentía por su propio dueño...
Sus mejillas enseguida se pusieron rojas a más no poder, según seguía acariciando la figura masculina. Sus manitas descendían de vez en cuando,
Sentir esas suaves manitos tocarlo con dulzura era tan encantador, sonrisa se dibujó en su rostro observándola con esa inocencia y torpeza por momentos que le encanta.
— Tus manos son muy suaves, siempre me gusta sentirlas...— suspirito relajado liberó.
El paisaje, sin dudas, era encantador. Se contuvo de darse el lujo de fumar un cigarro mientras lo apreciaba, no quería incomodar con el olor a su gatita en un espacio tan reducido.
— Kiyo. . . ¿Puedes con todo el equipaje? sabes que no me molesta llevarlo, eh...— +
Tal vez se debía a la emoción del momento... ¡pero el viaje se le pasó volando! Se pasó todo el camino en las nubes, mirando como el paisaje cambiaba según avanzaban por la carretera, hasta llegar a su destino.
—¡Listooo~! ¡A ver qué tal, a ver qué tal~!
Salió del coche,
soltó una risita, esa emoción tan contagiosa era realmente cálida. Habiendo avistado la cabaña, se dirigieron al lugar, colocó las llaves y abrió, siendo su temporal hogar compacto pero acogedor, amueblado y con todo lo necesario para convivir por estos días.
— Oh... +
Soltó una risa y continuó preparando su maleta, casi que a la par terminaron, él puso algunas prendas y poco más.
— Vas a lograr derretirme, Kiyo, bueno... siempre lo haces. ¡Tu emoción es muy contagiosa!
Dijo entre risas amorosas, extendiendo su diestra y acariciando +
—¡Nya~haha, por supuestooo~! ( ✨️ )
¿Lo más bonito? ¡Qué su amo compartía el mismo nivel de entusiasmo que ella! ¿O quién sabe? Puede que hasta lo superase...
Kiyomi no tardó en preparar toda su maleta, acercándose con ella y alzando su puño libre.
—¡Amoo~oo, estoy listaaa~!
Tal fue el punto, que no demoró en comenzar a juntar sus cosas... tomarse varios días libres para tener vacaciones con su gatita era muy divertido.
— ¡Ve a recoger tus cosas también, Kiyo-chan! ¡Nos iremos ya mismo!
Pensativo llevó dígitos al mentón, definitivamente no recordaba esa imagen, de haberla visto se acordaría con facilidad... tratándose de su gatita.
— ¡Tienes razón! no te he visto nunca, y estoy seguro de que es algo que siempre recordaría... hmm, ¡Estoy más que convencido! +
—¡Sí, creo que es un buen momento! Además... nunca me has visto usando un bikini, ¿verdad?
Se ruborizó ante su propio comentario, ¡hasta las orejas! Claramente le hacía ilusión viajar con su amo, vivir experiencias nuevas con él...
—¡Será muy divertido!
No pudo evitar sonreír al escuchar la propuesta, que Kiyo tomara libertad en proponer cosas era algo que le encantaba.
— ¿Mh? ¿Kiyo. . . te hace mucha ilusión ir a la playa conmigo? Suena como un buen plan, realmente. . .