Si su expediente de protección fue rechazado o presenta deficiencias en la valoración, es posible que existan vacíos en estructuración técnica de riesgo.
MSJ al interno o whatsapp 3212480274.
Un trabajo interdisciplinario orientado a elegibilidad institucional en protección.
No se necesita ser intelectual, ni compartir una ideología determinada, para comprender una expresión dentro de un discurso político. Se necesita algo mucho más simple: contexto.
Si la palabra utilizada fue "genuflexión", el sentido de la frase es evidente. La discusión no gira alrededor de una ciudad o de una etiqueta política, sino sobre la idea de no actuar con subordinación frente a intereses externos.
Gran parte de la polarización actual nace precisamente de sacar palabras de contexto para construir controversias que no existen. Comprender primero y reaccionar después sigue siendo una de las formas más sanas de debate democrático.
@Ex_influencer@SoyVahos@petrogustavo Talvez careciera de autoridad moral, eso es una opinión, pero nuestro país no carece de INDEPENDENCIA ante ninguna nación y éso es lo que cuenta!
¿Cómo la ven? A James Rodríguez le tocó enviar un mensaje a Antonella Petro ante la presión pública generada por su actitud cuando ella le pidió una foto. Sin embargo, en ningún momento ofrece disculpas ni reconoce su error.
Quien terminó dando una lección fue Antonella: respondió con altura, humildad y respeto, demostrando que es posible unir en lugar de dividir. Una actitud que muchos destacan y que, para algunos, refleja el ejemplo de su padre.
@Ex_influencer@SoyVahos@petrogustavo Lo que no admite justificación es el hecho en si que genera la controversia, básicamente la injerencia de un gobierno extranjero por cierto muy cuestionado. Para objetar no defender lo indefendible, primero hay que situarse en las causas que lo originan.
No era necesario un traductor. Quienes participamos en este espacio lo hacemos por invitación y necesidad del titular de la cuenta @SoyVahos. Desde el respeto por el debate público.
Además, los servidores públicos, (especialmente quienes ocupan cargos de representación política), deben ser cuidadosos al atribuir estados o condiciones personales que no le constan. Afirmar que estaba bajo los efectos del alcohol sin evidencia verificable sigue siendo una suposición, no un hecho. La crítica política es legítima; la especulación presentada como certeza no contribuye a la calidad del debate democrático.
No es lo mismo una mala pronunciación en medio de un discurso público cargado de emoción que una expresión directa.
En el primer caso puede haber efervescencia, tensión o dificultad al vocalizar. En el segundo hay una frase dirigida contra un sector político y social que en Colombia ha sido históricamente perseguido, estigmatizado y violentado.
No se trata de perdonar a unos y condenar a otros. Se trata de diferenciar entre un error de pronunciación y un lenguaje que puede alimentar imaginarios de violencia política. Colombia ya conoce demasiado bien las consecuencias de esas palabras.
Si después de un discurso cargado de contenido humano, político y social la conclusión es "dijo mucho y no dijo nada", quizá la pregunta no sea qué dijo el orador, sino el nivel de comprensión de quien escucha.
No todo mensaje puede reducirse a una consigna de diez segundos. Hay reflexiones que exigen atención, contexto y disposición para entender. A veces el problema no es la ausencia de contenido, sino la falta de voluntad para escucharlo.
Cuando los argumentos se agotan, aparecen los insultos. La grosería no demuestra fortaleza; muchas veces demuestra impotencia, ira o incapacidad para sostener un debate de ideas.
Colombia ya tiene suficiente polarización y suficiente violencia como para seguir alimentándolas con descalificaciones personales. Si alguien quiere discutir, que presente argumentos. Si alguien quiere convencer, que exponga razones. El país debe decidir si quiere transitar el camino del debate o el de la agresión permanente.
Ridiculizar la pronunciación de una palabra o un error de vocalización no fortalece ningún argumento. Por el contrario, suele evidenciar la pobreza de un debate que, incapaz de confrontar ideas, hechos o propuestas, termina refugiándose en la burla y la descalificación personal.
Cuando algunos sectores no pueden responder con argumentos, recurren al sarcasmo. Cuando no pueden controvertir el fondo de un mensaje, intentan ridiculizar la forma. Y eso dice mucho más sobre la calidad de quien ataca que sobre la persona atacada.
El hecho de que una persona no vocalice perfectamente una palabra o no logre una pronunciación impecable en medio de un discurso no convierte automáticamente su mensaje en un error o en motivo de burla. La comunicación humana también está atravesada por la emoción, la efervescencia, la fuerza del momento y la pasión con la que se transmiten las ideas.
A veces, quienes están más preocupados por ridiculizar una sílaba terminan ignorando el verdadero contenido del mensaje. Comprender una intervención exige contexto, no caricaturas.
@ClaudiaLopez ¿Y tú qué estás haciendo al respecto?
¿Defiendes tus principios? ¿Defiendes la verdad cuando te resulta incómoda? ¿Defiendes la coherencia entre lo que piensas, dices y haces? ¿O simplemente observas desde la barrera mientras otros deciden el rumbo del país?
Valoramos que la @UNPColombia reconozca la importancia de la participación ciudadana, el diálogo y el control social. Precisamente por ello creemos que las organizaciones de derechos humanos, los protegidos, los sindicatos, las organizaciones territoriales y los distintos actores del Sistema Nacional de Protección deben tener un papel mucho más activo en la construcción, seguimiento y evaluación de las políticas públicas de protección.
Pero la participación también exige transparencia. Una rendición de cuentas debe responder con claridad cuántas personas están protegidas, cuántas reevaluaciones se realizaron, cuántos desmontes ocurrieron, cuántas tutelas, revocatorias y quejas de usuarios existen, y cómo se mide la efectividad real de las medidas adoptadas. La legitimidad institucional se fortalece cuando el diálogo va acompañado de cifras verificables, resultados medibles y control social efectivo.
Transparencia, diálogo y participación ciudadana.
La UNP presentó su Rendición de Cuentas 2025 desde el Resguardo Indígena Zenú Panzenú Sur de Córdoba.
Conozca los detalles aquí:
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@ClaudiaLopez ¿Y tú qué estás haciendo al respecto?
¿Defiendes tus principios? ¿Defiendes la verdad cuando te resulta incómoda? ¿Defiendes la coherencia entre lo que piensas, dices y haces? ¿O simplemente observas desde la barrera mientras otros deciden el rumbo del país?
Tergiversar y descontextualizar lo que una persona quiso decir no es un error de comprensión; es una forma de manipulación del debate público. Se toma una frase, se le arranca del contexto, se le atribuye un significado distinto y luego se construye una indignación artificial alrededor de algo que nunca ocurrió.
Lo más preocupante es que algunos actores ya no se deciden si son candidatos, activistas, periodistas o comentaristas. Terminan ocupando todos los roles al mismo tiempo, pero siempre al servicio de una narrativa previamente definida y de sus propios intereses.
#RedDeExpertos
Los ataques de odio digitales, potenciados por las redes y la IA, buscan influir en el voto de los colombianos. La democracia debe prepararse para esta nueva forma de violencia.
✍️ Escribe @ErvynNorza
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