Qué temazo, por favor. El Indio a tope. La banda en vivo en su prime. Huracán 94, el mejor momento de la historia de los Redondos. En todos los sentidos y direcciones.
people think intimacy is only found in kisses or touch. but it's also found in texts that say "i just got home," or "i'm so tired today," or "look at this random thing i saw." sharing daily life feels like intimacy because it means: i thought of you in the middle of my ordinary world, and i wanted you to know
Riquelme a la edad en q Barco se fue de Boca como una rata, se peleó con Macri que lo quería vender; hasta una tapa con su sueldo pusieron. Y a la edad que tiene Barco ahora, estaba bailando al Real Madrid. Uno nos hizo felices como nadie, el otro tiene menos títulos que Sandez.
A comienzos de los ‘90, lejos del ruido y las cámaras, Diego Maradona y su familia eligieron veranear en el pequeño balneario "Marisol", en la costa bonaerense.
Estaba suspendido por doping y no podía jugar ni siquiera partidos a beneficio. Pero cuando lo invitaron a colaborar con el Centro de Día de Tres Arroyos, que ayudaba a personas con discapacidad, fue el primero en decir presente.
Allí conoció a Pedro Brendel, un chico con síndrome de Down que trabajaba en un negocio del pueblo. Diego lo invitó al partido, pero Pedrito, con total inocencia, le respondió:
- "Le tengo que preguntar a mi mamá".
Y fue el propio Maradona quien fue hasta su casa, tocó la puerta y esperó en la vereda a que Pedrito se bañara para poder ir juntos.
El mejor del mundo, el campeón del ‘86, el ídolo de millones... esperando a un nene para jugar un partido solidario.
Fueron juntos al estadio, Diego manejando, Pedrito al lado. Jugaron, recaudaron fondos y cerraron el día con un asado donde Maradona cantó el tango "Cucusita" y, con lágrimas en los ojos, dijo:
“Acá hay gente que trabaja por los discapacitados, que muchos creen que son inferiores, pero eso no es verdad.”
Años después, Pedrito comenzó a asistir al mismo centro de día que aquel gesto había ayudado a sostener: Caminemos Juntos.
Murió en 2019, pero el salón principal del lugar lleva un nombre que une para siempre dos corazones enormes:
Diego Maradona. Porque más allá de los goles, el Diego más grande fue siempre el que nunca dejó de ser humano.
Fuente: @terapiaredonda