Nunca pidas algo a Dios con lo que no estés dispuesto a cuidar y lidiar, Dios nunca dijo que sería fácil, pero si que valdría la pena, confía y ten fe. Dios es amor!
Imagínate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir la vida con alguien, ahora prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.