Prefiero que me digas un “no” claro y de frente, aunque duela un poco, a que me vendas una excusa barata que no se cree nadie y solo hace perder el tiempo.
En serio, este año conocí la versión más triste de mí, toqué fondo y perdí mi chispa más veces de las que puedo contar… pero también descubrí algo: sigo aquí. Y si sigo aquí, todavía hay luz, aunque a veces cueste verla.
Me miro al espejo y veo lo gorda y fea que soy y entiendo que es normal que no quieran estar conmigo, y que prefieran a cualquier persona antes que a mi
últimamente estoy para cualquiera que me apague un poco el cerebro me decís de ir a la iglesia o a una clase de salsa y te digo bueno dale estoy afuera