Ayer el man con el que salgo me pidió que fuéramos novios. Me dio risa porque le dije YA YO TENGO EDAD PA CASARME Y TU DICIÉNDOME ¿quienes ser mi novia? Jajajajajajajajjaa
Ninguna pareja, ninguna amistad, ningún familiar, ningún trabajo, ninguna carrera vale tu salud mental.
Que nadie te haga creer que tienes que aguantarte lo que te destruye.
Queridos, es bello cuando las cosas no suceden como esperabas, pero sí resultan justo como las necesitabas.
Y uno no lo nota al principio, porque al principio duele, confunde, frustra, rompe.
Uno insiste, se aferra y se pregunta:
“¿Por qué no salió como lo soñé?”
Pero luego pasa el tiempo y llega esa claridad brutal que solo dan los golpes bien dados.
Te das cuenta de que lo que tanto querías tal vez te habría destruido,
que lo que tanto esperabas tal vez no te merecía,
que lo que tanto lloraste era Dios, a escondidas, cuidándote de ti mismo.
Y entiendes —por fin— que no era castigo, era protección;
que no era pérdida, era redirección;
que no fue un “no”, fue un “espérate, te tengo algo mejor”.
Porque eso quiere decir que Dios sigue teniendo la última palabra.
Tus planes eran buenos, claro,
pero los de Él son perfectos.
Lo que perdiste te salvó.
Lo que no llegó te protegió.
Y lo que duele hoy, mañana será tu testimonio.
No te desesperes cuando las cosas no salen como soñaste,
quizá salieron exactamente como el cielo las escribió.
Y entonces sonríes distinto.
#danielhabif