@EstebanNavarroS Tienen los fontaneros faena por castigo. Desgraciadamente no creo que vuelva a arreglartelo y mas si le has pagado. Encima diciendo que no es para tanto?, mal pinta
@EstebanNavarroS Mi mujer sigue pidiéndolo cuando vamos a algún restaurante. Evidentemente nadie tiene ya esta bebida de los 80-90, aunque en algún supermercado lo siguen vendiendo
En 1977, Renault cogió el coche más aburrido de Francia, vació su interior para aligerarlo, metió un motor turbo de 160 caballos en el maletero y ensanchó su carrocería. Así nació un monstruo capaz de humillar a los campeones de rally: el Renault 5 Turbo. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
@BrunetPau@BoxOfficeSpain Es que se quedó a medias. Ni es de guerra ni es de amor. La música muy bien, las acciones de guerra muy bien, la historia del triángulo amoroso pincha por todos los lados
⚠️ La industria automotriz convirtió el tablero del carro en una tablet gigante y ahora empezamos a pagar el precio.
El propio Jony Ive, el hombre que ayudó a popularizar las pantallas táctiles, admite que meter un iPad en el dashboard fue un error peligroso porque obliga al conductor a apartar la vista de la carretera para hacer funciones básicas.
Lo vendieron como “futuro”, pero en realidad era reducción de costos disfrazada de innovación. Menos botones físicos significa menos piezas, menos complejidad industrial y más dependencia del software. El problema es que un automóvil no es un smartphone. Un error de diseño en redes sociales te hace perder tiempo; en carretera puede matarte.
Ahora incluso Euro NCAP amenaza con penalizar vehículos que eliminen controles físicos esenciales. Después de años empujando la digitalización obsesiva descubren algo obvio: el cuerpo humano necesita memoria táctil cuando conduce a alta velocidad.
La tecnología moderna ya no está diseñada primero para el usuario sino para la lógica corporativa del minimalismo barato y la recolección de datos. Nos vendieron “pantallas elegantes” mientras destruían ergonomía, seguridad y sentido común.