Esperando en el aeropuerto se me puso a charlar un hombre y me preguntó sobre mi trabajo. Le conté y di mi tarjeta personal.
Antes de subir al avión paso por el baño y al volver paso frente al hombre y lo saludo en el preciso momento en el que rompía en 4 mi tarjeta. Timing.
Lunes 10am, videollamada con un cliente que factura millones. Le paso mi cotización: 3100 dólares. Se ríe en mi cara: “¿3100? Tengo becarios que lo harían por 400 y gratis el primer mes,” No bajo un centavo. No me defiendo. Solo le hago una pregunta, y luego él me dice