No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
es así papucho cuando la vida te caga a palos no queda otra que perdonar, levantarse, poner la carita y la próxima no va a doler tanto. Hay tanta gente que nos necesita bien que no podemos dejarla a gamba