River tuvo que jugar un Superclásico en la Bombonera con 50 casos de Covid en el plantel y con un arquero de 12 años, y a nadie se le ocurrió pedir que se postergue. Ahora Almirón que es el mismo puso 10 colectivos en el arco en la cancha de River no quiere jugarlo en medio de las semis porque dice que corren con desventaja. Un cagón con todas las letras, a la altura del equipo que dirige.