Cuando tu mamá se encerraba a hablar media hora con tu tia, te metia adentro con ella y tenias que hacer silencio mientras te entretenias con el cable.
A los españoles les vendieron la idea de que las culturas indígenas estaban en la jungla cuando en realidad también tenían sus civilizaciones avanzadas con religiones, idiomas, escuelas, medio de intercambio y hasta clases sociales.
Mientras tanto ellos en Europa se bañaban una vez cada que encontraban agua limpia y dormían con ratas.
Me acuerdo ese sentimiento de ir al cine a los 8 años sabiendo que, durante todo el día, no ibas a vivir una mayor explosión de estímulos y experiencias que en esas dos horas. Hoy, en cambio, el cine es el único lugar en el que sucede una pausa de la sobreestimulación del mundo.