vieron que cuando un tipo mata a alguien por robarle un celular piden pena de muerte pero cuando matan a una mujer de la forma más atroz se preguntan qué habrá hecho la víctima? ESO es el machismo. ni más ni menos
felicidad es cuando te metes abajo del acolchado aplastas la cara en la almohada y te convertis en un ácaro después de haber tenido el peor día de tu vida
Fiel creyente de que uno de los momentos en los que uno se siente más amado en la vida adulta es cuando la otra persona hace cosas para facilitarte la vida día a día. “Yo te ayudo”, “yo me encargo”, “te colaboro”, “ocúpate de esto y yo me ocupo de lo demás”
“En la dictadura los asesinatos, las torturas y las desapariciones se contaron por miles. Fueron años terribles, y para mí, también de enorme tensión: transportar gente a escondidas a través de los puestos de control de la zona de Campo de Mayo, tener en mis manos sus vidas y la responsabilidad de su salvación. Me acuerdo preparar la fuga de un joven que corría peligro. Lo fui a buscar en mi auto, le pedí que se tumbara atrás, en el espacio de los asientos, lo tapé con una manta gruesa y tras superar tres controles lo lleve al Colegio Máximo de San Miguel. Una vez allá, le pedí que se sacara la alianza, porque estaba casado, y lo presenté como un joven que se unía a nosotros para hacer ejercicios espirituales porque quería valorar la opción del sacerdocio. Se quedó una semana mientras organizaba su huida a Brasil. Una mañana temprano lo vestí de sacerdote, le entregue un documento de identidad mío -porque se parecía un poco a mi- y lo llevé a Aeroparque Jorge Newbery donde lo esperaba un vuelo a Foz do Iguaçu, ambos conscientes que si nos descubrían lo matarían a él y después a mi. Gracias a Dios salió todo bien y el chico se salvó. Todavía sigue vivo y me escribió al Vaticano”.
Durante la dictadura el Papa Francisco salvó a decenas de personas perseguidas. Los escondía, los transportaba tapados y los hacía pasar por sacerdotes hasta sacarlos del país. Les daba documentación falsa, vestimentas eclesiásticas y coordinaba viajes para que escapen. Arriesgó su vida muchas veces, sabiendo que si lo descubrían lo mataban.
Francisco fue un hombre santo, incluso mucho antes de llegar a Roma.