@xTheQueenIsBack — Bien, pero no entiendo qué tiene que ver eso con besarme y poner tus manos debajo de mi ropa...— Ha buscado detener sus manos con las suyas, queriendo entrelazar sus dedos con los suyos.
@xTheQueenIsBack — No entiendo el cambio en esto. ¿Por qué es mejor? — Murmuró, sin comprender por qué está mordiendo su labio, pero le devolvió el gesto con suavidad.
Está caminando a su coche mientras aferraba a su hija contra su pecho intentando consolarla, sin perder su vista al frente. La sangre de quienes acaba de castigar machaba su rostro y traje, pero era lo que menos le importaba.
Tan solo quiere volver a casa con su pequeña.
@xTheQueenIsBack — Pero Queen, y- — Apenas balbuceó, ni pudo terminar lo que quería decir, correspondiendo su beso un poco torpe. Sus mejillas se decoraron con un leve rojor y solo le observó tras el beso.
Quedó en silencio, se le olvidó qué diría.
Si bien siempre ha querido proteger y salvar a los niños, Valentine ha aceptado adultos también bajo su ala.
— Espero que esto sea una respuesta suficiente para sus dudas. Puedo ayudarla incluso en contra de mis propios tratados, pero debe darme una razón. —
Negó con su cabeza por un instante, manteniendo su postura relajada, jugando con las propias mangas de su camisa mientras escuchaba a la joven. Valentine no era mala, pero tampoco era buena.
Su egoismo era mantener la integridad y bienestar de su familia por encima de todo.
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Se quedó en silencio unos segundos después de que Valentine terminara de hablar,La mirada se le deslizó primero hacia el folio extendido sobre el escritorio y después hacia el rostro inexpresivo de la mujer. No se movió de inmediato
realmente quieran puedan tener una vida digna, segundas oportunidades y también aprender de sus errores, con la seguridad de seguir con vida. — Volvió a pausar, extendiendo su diestra para que le devuelva ese contrato ajeno a ella que le entregó para volver a guardarlo.
— La decimocuarta sonata de Beethoven está dividida en 3 movimientos, pero mis favoritos son el primero y el tercero. — Informó antes de comenzar a tocarla.
— Poseo varias de mi gusto, debo admitir que elegir solo una es complicado. — Acarició todas las teclas con su diestra antes de posicionar sus manos adecuadamente en el piano, adoptando una postura más recta.
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❝ ¡Puede ser!
Seguro que es una muy bonita. ❞
Exclamó emocionada por saber que había aceptado su petición. Así que en silencio se sentó, esperando a que Val se preparara para empezar a tocar.
— No es necesario, su compañía es suficiente como regalo, señorita. — Comentó antes de sostenerle en brazos, ya que quería ponerse de pie y lo haría con ella. Dio unos pasos al frente, encaminándose a la mansión antes de bajarla, así ambas podían ir lado a lado.>
❝ ¡Sí! Me encantaría. ❞
Exclamó levantándose de encima de Val, cada vez más emocionada. Ella estaba más que lista para irse.
❝ Pero invito yo. Considéralo tu regalo de cumpleaños. ❞