Bro, te fuiste mojado a Estados Unidos porque no encontrabas trabajo, estás ilegal allá, para la administración Trump sos un vil delincuente, te asustas cuando escuchas una patrulla y aún así tenés la audacia de decir "hay que respetar las leyes".
Sentís que la navidad ha muerto porque jamás lograste tomar el relevo de tus padres.
No podés hornear una gallina, no entregas regalos, ni siquiera sabes elegir música para poner ambiente, lo único que haces es ponerte ebrio y quejarte de lo miserable que es tu vida.
Gente que le dice camioneta a su Kia Soul.
Gente que cree que está en otra clase social porque tiene membresía del Pricesmart.
Gente que no se considera pobre sólo porque gana $50 más que el salario mínimo.
Y mi favorita: gente que asegura que el resto del mundo nos envidia.
La cultura del soplón y los "3 Doritos después" han destruido nuestra sociedad.
Ahora, cualquiera puede grabar a alguien botando el envoltorio de un dulce y vendrá una legión de cerotes a pedir que lo metan preso o peor.
Somos un ex-país lleno de viejas chambrosas.
- Lo peor de El Salvador es su gente.
- Todos tenemos acento "grencho"
- La oferta gastronómica es pauperrima
- La mayoría de salvadoreños, incluyendo los "estudiados", son bastante incultos
- Nadie acepta que es pobre
- Todos somos complices de lo que está pasando en el país
El FMI dice que El Salvador debe abandonar el bitcoin si quiere préstamos.
La Asamblea derogó la ley bitcoin.
El gobierno asegura que El Salvador seguirá comprando bitcoin.
Los bitcoiners están confundidos.
Tu tía cerota dice que hay que confiar y apostar todo a la minería.