What a privilege to be tired from the work you prayed for. What a privilege to feel overwhelmed by growth you used to dream about. What a privilege to be challenged by a life you created on purpose. What a privilege to outgrow things you used to settle for.
Decir adiós es el principio de todas las bienvenidas. Y para conocer nuestras versiones futuras hay que saber cuándo despedirnos de las pasadas.
Aunque viajan con nosotros a todo lado, decir adiós es aprender a decirte hola.
Vida, te agradezco los pequeños lujos: mi almohada, mi cama, la ducha, el café. Todo parece seguro, pero el viento sopla y las cosas cambian. Por eso quiero dar las gracias.