Abrázala fuerte porque no está tan bien como parece, en el fondo está en una lucha interna que nadie sabe, resistiendo de una manera inigualable, en silencio porque piensa que molesta, abrázala porque quizás en este momento sienta que no puede más.
Si alguna vez te dejo de hablar y te elimino de mi vida, espero que entiendas lo difícil que fue para mí. Tengo la costumbre de aferrarme a lo bueno de las personas sin importar lo malas que sean para mí. Así que, si ya no te busco, es porque me empujaste más allá de mis límites.