*CUANDO SE CIERRA LA CASA DE LOS ABUELOS*
Uno de los momentos más tristes de nuestras vidas llega cuando se cierra para siempre la puerta de la casa de los abuelos , y es que, al cerrarse esa puerta, damos por finalizados los encuentros con todos los miembros de la familia, que en ocasiones especiales cuando se juntan, enaltecen los apellidos, como si de una familia real se tratase, y llevados siempre por el amor a los abuelos, cual bandera. Cuando cerramos la casa de los abuelos , damos por terminado las tardes de alegría con tíos, primos, nietos, sobrinos, padres, hermanos, e incluso, novi@s pasajeros que se enamoran del ambiente que allí se respira. Ni siquiera hace falta salir a la calle, estar en la casa de los abuelos es lo que toda la familia necesitaba para ser feliz. Los reencuentros en navidad, regados con el olor a pintura fresca cual incienso, con gaitas y música de Billo’s al fondo, las tertulias de enramada, que cada año que llegan piensas si será la última vez... Cuesta aceptar que esto tenga fecha límite, que algún día todo estará cubierto de polvo y las risas serán un recuerdo ido de tal vez tiempos mejores. El año pasa mientras esperas estos momentos, y sin darnos cuenta, pasamos de ser niños abriendo regalos, a sentarnos junto a los adultos en la misma mesa, jugando desde el postre del almuerzo, hasta el cafecito de la cena, porque cuando se está en familia, el tiempo no pasa y ese café es sagrado. Las casas de los abuelos siempre están llenas de sillas, nunca se sabe si un primo traerá a la novia, o a un amigo o al vecino, porque aquí todo el mundo es bienvenido. Siempre habrá una ollita con café, o alguien dispuest@ a hacerlo. Saludas a la gente que pasa por la puerta, aunque sean desconocidos, porque la gente de la calle de tus abuelos es tu gente, es tu pueblo. Cerrar la casa de los abuelos , es decir adiós a las canciones con la abuela y a los consejos del abuelo, al dinero que te dan a escondidas de tus padres como si de una ilegalidad
Una vez leí que la empatía consiste en entender cómo se siente el otro y no cómo nos sentiríamos nosotros si nos hicieran lo mismo porque somos personas diferentes y quizás las cosas no nos afectan en la misma medida, y mira, qué razón
Ángel Di María confirmó que con Brasil en el Maracaná fue su último partido por Eliminatorias. Gracias fideo. Gracias por los Juegos Olímpicos, la Copa América, la Finalissima y el Mundial. Gracias porque a pesar de las críticas, te quedaste para seguir intentando y ganaste todo
10 de octubre. Día de la salud mental.
Día de aprender que si la cabeza no funciona, el resto tampoco. De aprender que lo sentimental puede doler igual que lo físico y que si no te cuidas vos, nadie va a hacerlo.
La amistad, para mi, es entender qué hay momentos de mucha unión y momentos en los que cada uno está resolviendo los procesos propios. Y está bien ambos lados. Pero la clave es que el amor, la confidencia y lealtad siempre se mantengan intactos.