Para resolver la crisis, es indispensable que el gob reconozca su error, abra la economía, estimule la producción e inversión privada, asuma los sacrificios fiscales necesarios y busque apoyo internacional. Esto no ha ocurrido ni esta ofrecido en su programa de ajuste.
El conflicto en Siria no distrae al mundo sobre la urgencia de la crisis venezolana, al contrario. Las fuerzas geopolíticas allí alineadas también están involucradas aquí, y con objetivos similares.
El mundo democrático ha dejado claro lo que no se puede tolerar más.