No traigan hijos al mundo si no les van a preguntar cómo les fue en la escuela, si no van a compartir tiempo con ellos, si no los van a escuchar de verdad. Acompañarlos, motivarlos y hacerles sentir lo valiosos que son. Porque ni el celular ni la tablet reemplazan un abrazo.
y de repente llega un año que te pone a prueba, que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a frenar, a tener paciencia, a priorizarte y a vivir un día a la vez. Un año que te enseña a ser resiliente y a valorar que un día con salud y amor ya es un gran día.