El oso eventualmente entendió que la mujer no estaba interesada, se fue, y no escribió 20 tweets sobre cómo el feminismo es el cáncer de occidente: punto para el oso.
Yo solo diré dos cosas.
Han existido miles de millones de historias protagonizadas por hombres, aunque sea más común ver mujeres protagonistas no implica que dejen de existir los primeros.
Segundo.
Cada autor es libre de poner el género que se le dé la gana a su protagonista.