Hasta acá te soporté. Por más que lo haya intentado te puedo jurar que ya no siento nada, ni siquiera bronca. Hacé la tuya y que te vaya como se le cante el orto al destino.
No me arrepiento de vos. No me arrepiento ni un solo segundo de haberte amado. No, para nada. Por más de cómo terminó y cómo me doliste. No me arrepiento de haber jugado todo por vos porque te amaba. Y jugársela por alguien es así es amar de verdad.