Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón está muy cerca de serlo.
No seré perfecta, pero cuando quiero a alguien, lo quiero con toda mi alma. Soy leal, me quedo cuando las cosas se complican y prefiero perder el orgullo antes que perder a la persona que amo.