mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
En la vida hay que ser responsable con lo que se promete, porque el valor de la palabra revela quien eres, sobre todo en tiempos donde pocos cumplen lo que dicen.
A ver cómo le explico al amor de mi vida que cuando nos vayamos de viaje el objetivo principal no será conocer una nueva ciudad sino hacer tour por los estadios de fútbol