"Cuando fuimos a jugar la final del '90, viene Grondona y nos dice: 'Hasta acá llegamos'."
Yo le dije: 'Entregado, las pelotas. Yo mañana, en esa cancha, voy a trabar con la cabeza, aunque esté desgarrado o me duela el hombro. Usted no me va a decir lo que tengo que hacer dentro de la cancha'.
Me dijo: 'Yo sé cómo sos vos'.
Hablamos muchas veces de los partidos arreglados que quería el mandamás o Grondona, que mandaba el referí o los dos linesmen.
En esa final nos entregó, como Chile con las Malvinas. Igual."
— Diego Armando Maradona, año 2015.
El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Usted sabran disculpar el foquerío pero "para mi vieja que nunca dejó de tender mi cama" es la frase más maradoneada que ha sido pronunciada en los ultimos 25 años