Qué digna me siento al no tener cara de cotillón de Once. Sin extensiones de pestañas, sin botox, sin pómulos de pepona, ni labios de chorizo. Digna, hecha mierda, pero digna
La decepción más dolorosa es descubrir que quién te hizo daño no actuó por ignorancia ni por accidente: sabía perfectamente lo que estaba haciendo, sabía cuánto iba a doler y, aun así, decidió hacerlo.
Qué gran sensación cuando estás escuchando un tema y recordás que a ese artista ya lo viste en vivo y lo tuviste de frente. A veces nos olvidamos de las experiencias hermosas que acumulamos
Ya casi 3 meses desde que metí mi vida entera en un pedazo de tela y me animé a soltar la mano de los míos. Nadie te explica lo mucho que pesa el silencio cuando te bajás de ese avión y te das cuenta de que cambiaste todos tus abrazos seguros por un mapa lleno de preguntas
Qué rico coincidir con un hombre cuyo concepto de diversión es: ir al cine, conocer restaurantes bonitos, ir al gym, hacer noche de pelis, cocinar juntos, planear viajes... y no estar de fiesta cada fin de semana.